| 1 cuota de $0,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $0,00 |
| 2 cuotas de $0,00 | Total $0,00 | |
| 3 cuotas de $0,00 | Total $0,00 | |
| 6 cuotas de $0,00 | Total $0,00 | |
| 9 cuotas de $0,00 | Total $0,00 | |
| 12 cuotas de $0,00 | Total $0,00 | |
| 24 cuotas de $0,00 | Total $0,00 |
| 3 cuotas de $0,00 | Total $0,00 | |
| 6 cuotas de $0,00 | Total $0,00 |
| 3 cuotas de $0,00 | Total $0,00 | |
| 6 cuotas de $0,00 | Total $0,00 | |
| 9 cuotas de $0,00 | Total $0,00 | |
| 12 cuotas de $0,00 | Total $0,00 |
| 18 cuotas de $0,00 | Total $0,00 |
Par de alianzas realizadas en oro rosa 18 quilates, concebidas desde una lógica de equilibrio material, precisión geométrica y estabilidad estructural.
La aleación presenta un tono rosa cálido y contenido, resultado de una proporción controlada de oro puro y cobre, que aporta profundidad cromática sin saturación ni artificio visual. El color es intrínseco al material, no superficial ni aplicado.
La superficie posee una terminación satinada fina y homogénea, obtenida mediante un proceso de cepillado técnico controlado. Esta textura reduce reflejos especulares y enfatiza la lectura material del metal, sin intención decorativa ni ornamental.
El perfil mantiene una sección equilibrada, con bordes definidos y suavemente controlados para un uso prolongado, asegurando confort, solidez estructural y una percepción táctil precisa.
El acabado satinado revela la densidad y continuidad del oro rosa, aportando una estética sobria y estable, donde la geometría y el material prevalecen sobre cualquier efecto visual.
Cada alianza conserva una proporción atemporal, pensada para acompañar el paso del tiempo sin responder a modas ni tendencias estéticas pasajeras.
La pieza se percibe sólida, silenciosa y coherente: una joya esencial, construida desde el respeto por el material y la función.
Aleación verificada bajo protocolo técnico documentado.
Ver estándar: Oro verificado
El oro rosa 18 quilates es una aleación noble de alta estabilidad, utilizada históricamente en joyería de precisión por su resistencia mecánica, durabilidad y comportamiento consistente con el uso prolongado.
Su tonalidad surge de la composición del material y no requiere recubrimientos ni tratamientos superficiales, garantizando una lectura auténtica y permanente del metal.
La terminación satinada permite que el desgaste natural se integre de forma progresiva y coherente, manteniendo una apariencia estable con el paso del tiempo.
La ausencia de ornamento refuerza una estética esencial, donde la geometría, la textura controlada y el material son los únicos protagonistas.